Skip to: Site menu | Main content

Introducción

Para leer, meditar y sacar conclusiones...

 

 

El día 11 de marzo de 2004, unas manos asesinas hicieron estallar cuatro trenes en Madrid, llevando la muerte y el dolor a nuestras familias. Aquel día, las víctimas del 11-M pudimos ver a un pueblo solidario volcarse en los hospitales para dar aquello que a nosotros nos habían quitado esos criminales: su sangre. Al día siguiente, millones de ciudadanos inundaron las calles de España para expresar su dolor, su rabia y su solidaridad con nosotros.

Durante muchos meses, las víctimas del 11-M hemos esperado pacientemente a que alguien nos dijera quién había matado a nuestro hijo, a nuestro hermano, a nuestra esposa. A que alguien nos aclarara cómo y por qué pudo producirse ese atentado, la mayor masacre terrorista sufrida por nuestro país. A que alguien nos explicara qué medidas se han tomado para que jamás pueda volverse a producir un hecho así, para que nuestro sacrificio no sea, por lo menos, en vano. Y lo único que hemos obtenido es silencio.

Cuando el Congreso de los Diputados abrió una Comisión de Investigación sobre la masacre, esperamos a que alguien nos diera las explicaciones que anhelábamos. Y lo único que pudimos ver fue un doloroso debate sobre quién había mentido o dejado de mentir antes de unas elecciones ¿Qué nos importa a nosotros eso? Si el entonces gobierno o la entonces oposición mintieron, ¿nos aporta eso, acaso, alguna información sobre quiénes fueron los asesinos? ¿Nos dice algo sobre cómo se realizaron los preparativos de la masacre? ...

Esperábamos respuestas de aquellas personas que nos representan en la sede de la soberanía popular. Pero sólo hemos obtenido silencio. La desclasificación del sumario judicial nos hizo albergar la esperanza de que allí se encontraran las respuestas. Pero cada revelación de un nuevo dato del sumario por parte de los medios de comunicación no sólo no ha respondido a nuestras preguntas, sino que ha venido a arrojar nuevas dudas sobre la autoría de la masacre, sobre las motivaciones de los atentados y sobre la responsabilidad última del dolor que nosotros sufrimos.

Estamos hartos de silencio. Y queremos saber.

• Queremos saber quiénes fueron los autores materiales de los atentados ¿Cuáles son sus nombres? ...

• Queremos saber cómo es posible que nadie sea capaz ni siquiera de decir con seguridad qué explosivo se utilizó, ni cómo fueron los terroristas a las estaciones, ni de qué modo colocaron las bombas ¿A qué se han dirigido las investigaciones en estos dieciocho meses?

- Extracto del tríptico de la AVT de diciembre de 2005 -

 ESTUDIOS 36 MESES DESPUÉS

36 meses después del atentado, es decir 3 años después de que ocurrieran los hechos, la
Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, decidió hacer un análisis tanto cuantitativo
como cualitativo sobre la situación de las víctimas en la actualidad.

Por un lado este estudio es la herramienta principal que nos ayuda a detectar las
necesidades de las víctimas
y en función de estas desarrollar los proyectos que les
beneficien a ellas mismas. Y por otro es una forma de que la opinión pública, y no sólo
todos los profesionales que trabajamos con ellos, conozca cómo se encuentran las
víctimas 3 años después del atentado.

Pero además, a través de la presentación del presente trabajo, deseamos llevar a cabo
una labor de información a la ciudadanía y de sensibilización al conjunto de la sociedad
acerca de las terribles consecuencias que tanto en el plano personal como familiar ha
tenido el brutal atentado perpetrado el 11 de marzo de 2004.

• En el área de investigación y lucha contra el terrorismo, tanto las víctimas como los familiares se sienten poco o nada informados con respecto a las investigaciones realizadas sobre lo que ocurrió el 11-M, en un 30,3% y 59,9% respectivamente.

• Un 47,4% valora que el hecho de no estar suficientemente informado, repercute en su recuperación psicológica. 

Información extraída del Estudio Comparativo. Las víctimas 36 meses después. Realizado por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M.  

Conclusiones

  1. Quieren saber, por encima de todo, quienes fueron los organizadores y los autores materiales del atentado.                                                                                              
  2. No tienen suficiente información de cómo va la marcha de la investigación.                                       
  3. Consideran que los partidos políticos han hecho poco o nada para esclarecer la autoría del atentado.                                                                                                                                  
  4. No desean que el atentado del 11M se utilice políticamente para favorecer a uno u otro partido.

 Las víctimas quieren saber, por encima de todo, quienes fueron los autores materiales. Además, necesitan información sobre la marcha de la investigación del punto principal; La autoria.  Esta es nuestra modesta colaboración para satisfacer esas necesidades.

La investigación sobre la autoría es casi imposible que la aborden ciudadanos particulares porque no se dispone de los medios y recursos necesarios, tanto personales, materiales como "profesionales". Ese papel corresponde a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.  Si no media una delación, como en el caso GAL, ni siquiera los medios de comunicación más poderosos podrán llegar publicar nombres y apellidos del planificador o de los autores materiales.

¿Entonces hay que esperar a que la Divina Providencia intervenga para resolver el asunto? No; se puede y se deben hacer cosas para forzar al Juez para que ordene a las secciones correspondientes del CNP o Guardia Civil a que investiguen, con una base firme, o a que realicen las pruebas periciales necesarias.

Según los principales autores de textos de Criminalística, la investigación debe comenzar con el análisis de la evidencias encontradas en el lugar de los hechos para encontrar la relación entre esas evidencias y los autores materiales. Es el llamado principio de transferencia.

En el sumario del 11M no aparecen informes periciales con relación de evidencias retiradas del lugar de los hechos ni fotografías de las mismas. Los análisis incluidos (y los no incluidos) para determinar el explosivo desembocarán en una deducción de testimonio contra algunos funcionarios policiales.

En otros sumarios aparecen informes, instruidos por Ertzaina, CNP o Guardia Civil, en los que SI constan esas relaciones de evidencias recogidas y las fotografías de las mismas. Algunas evidencias son fragmentos de plástico del iniciador de pocos milímetros cuadrados.  En algún caso hasta han llegado a recomponer el iniciador, casi completo, en el cual se puede leer perfectamente la "marca de fabricación" de la eta.  Es decir, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tienen excelentes profesionales perfectamente preparados para la labor encomendada y práctica tienen de sobra.  Quizá lo que falta es que reciban la orden adecuada o que "alguien" no se dedice a esconder esas evidencias y les permita realizar su trabajo.

Esas "interferencias" han desembocado en el llamado "Juicio del bórico". En el cual se dilucidará hasta que donde llega la responsabilidad de esas presuntas "interferencias".
  
¿Cual será nuestra misión? Nuestra misión será hacer todo lo necesario para obtener la información adecuada que, aportada al Juez Instructor por el canal correspondiente, obligue al mismo a ordenar la realización de las diligencias pertinentes para encontrar esas evidencias (se recogieron dos camiones) y ponerlas a disposición de los correspondientes peritos para su análisis con el fin de determinar, sin género de dudas, que explosivo, iniciadores y detonadores se utilizaron en el atentado. A partir de ahí se podría llegar al planificador del mismo y a los autores materiales.

Nos vale que la autoría sea de Alqaeda (difícil está), la eta o cualquier banda terrorista conocida o por conocer.  No es nuestra intención investigar por una línea de autoría determinada porque las víctimas, y la mayoría de la sociedad, quieren saber la verdad. No vale un chivo expiatorio cualquiera (ni siquiera la cabra que robaron a Jamal Ahmidán).  

Eficiencia y eficacia.  Esos serán nuestros principios de actuación.  Hacer las cosas bien y que esas cosas sirvan para algo.  Más adelante se irá informando de lo que se pueda, siempre y cuando no perjudique al éxito proyecto.  Hay que obrar con discrección pero sin secretismos. 

Este sitio no va a ser un repositorio de documentación ni un lugar estático sino todo lo contrario.  Lo que se pretende es ofrecer un lugar dinámico, con información dinámica, aunque eso no supone estar obligados a una actualización constante y periódica de los contenidos. Cuando haya algo que informar y  cuando haya algo que explicar, así se hará.  Este no es un lugar que vive de los ingresos producidos por la publicidad ni por las visitas a la página por lo cual no estamos sujetos a las necesidades de un diario electrónico ni similares.

Muchas gracias por su visita y su interés en el esclarecimiento del 11M.